Entre los profesionistas del derecho, contemplando el dominio de lo jurídico, el ámbito de las finanzas con frecuencia se considera distinto al de la economía y también que pertenecen a campos diferentes, así lo recalca el catedrático de La Salle, Manuel Díaz Mondragón.
Lo anterior es menos difícil de ignorar en el caso de las finanzas públicas. A pesar de que una mirada superficial podría sugerir que las finanzas del Estado no están tan estrechamente vinculadas con la economía y el derecho económico, lo cierto es lo contrario.
Dado que las finanzas públicas son fundamentales en cualquier sistema económico y entrañan el papel del gobierno en su correcto funcionamiento, puede comprenderse que la relación entre ambas sea evidente.
En cuanto a su vínculo con el derecho económico, bastaría con apreciar las leyes indispensables que sirven para regular las instituciones de crédito y las políticas financieras y monetarias para afirmarlo, pero vale la pena explicar por qué es así.

Uso de instrumentos jurídicos en las finanzas públicas
A pesar de que las finanzas abordan contextos más específicos, constituyen un área de la economía. Así, se centran en el estudio de los mercados, las instituciones que los regulan o participan directamente en ellos, el flujo del dinero, el rendimiento del capital, entre otros aspectos.
Las finanzas públicas entrañan el rol del gobierno en la gestión de los recursos necesarios para controlar o mejorar la situación económica de su país, lo cual consiguen a través de políticas fiscales, cuyos dos cometidos principales son invertir el gasto público de forma beneficiosa y fijar impuestos.
Es por la gran responsabilidad que concierne al Estado respecto de un uso óptimo del presupuesto en la aplicación de estas políticas que se hacen irremplazables determinados procesos jurídicos diseñados para garantizarlo.
Los instrumentos en cuestión -como las leyes que establecen los conceptos que delimitan la captación de ingresos o las disposiciones para el ejercicio y el control del gasto público- aportan el marco jurídico esencial para que el gobierno sea capaz de cumplir su parte en procurar que la economía mantenga su estabilidad o recupere su crecimiento.
Aunque es competencia del Estado hacer uso de dicho presupuesto, su carácter político y su trascendencia para el bienestar de la ciudadanía requieren que posea la debida legitimidad.
El impacto de las finanzas en la economía
El crecimiento de una economía es en buena medida también dependiente del funcionamiento de los mercados, la productividad del sistema financiero y el adecuado manejo de las instituciones pertinentes. Todo esto se hizo mucho más evidente e insoslayable después de las crisis económicas ocurridas a principios del siglo XX en Estados Unidos.
Asimismo, muchas de las actividades cotidianas de índole financiera llevadas a cabo por el resto de las personas: ahorros, financiamientos, consumos, medios de pago, y más, tienen una repercusión significativa en las fluctuaciones de la economía.
El estudio de todo recurso legal desarrollado con la finalidad de lograr que las finanzas puedan beneficiarlas -sean públicas, personales o corporativas-, permite acceder a una comprensión más completa de la relación entre las dos.
El derecho económico regula las finanzas públicas
Deben existir normas, que a menudo se encuentran dentro de las constituciones, que aseguren la neutralidad de la actividad financiera del gobierno orientada a servir a la totalidad de individuos que protege el Estado.
También son necesarias para propiciar el crecimiento de la economía de modo que el sistema financiero -a nivel local, regional y federal- cumpla con una de sus funciones cruciales, que es atender eficientemente las partes deficientes de la misma por medio del ahorro aportado por aquellas con mayor estabilidad.
No conviene dejar de lado tampoco la potestad del Estado para regular de manera directa la economía mediante leyes que prohíben prácticas desventajosas, permiten asignar límites en los precios a productos y servicios, y ordenan su apoyo en bancos centrales.
En estos tres puntos se vislumbra como el derecho económico conforma una base oportuna para robustecer las finanzas del Estado y promover las actividades imprescindibles que puedan garantizar el desarrollo previsto para la economía general, por un lado, e impedir su deterioro por entidades ajenas al Estado, por el otro.
Cabría enfatizar, no obstante, la considerable amplitud del derecho económico, del cual la materia de las finanzas únicamente abarca una parte, pues la rama es tan vasta como la cantidad de actividades y problemas, tanto básicos como complejos, que le atañen.

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Fuentes de consulta
- Camacho Zegarra, M. A. (2015, 5 de enero). Derecho y Economía [Ponencia]. Congreso ANFADE 2023, Guanajuato, México. http://www.anfade.org.mx/afeidal/docs/ponencias/DerechoEconomia/MariaACamachoZegarra.pdf
- Díaz Mondragón, M. y Vázquez Carillo, N. (2020). Economía, finanzas y Derecho Financiero en la cotidianidad de los agentes económicos. Revista Académica de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle 17(34), 233-247.
- Witker Velázquez, J. A. (1999). Las finanzas públicas y el derecho económico, instrumento para el equilibrio de la economía y el desarrollo. En Introducción al derecho económico (pp. 127-160). McGraw-Hill.
