En la vida, el cambio es inevitable. Y cuando se habla de la transición de la secundaria a la preparatoria, no es raro que los adolescentes sientan una gran incertidumbre ante lo que les espera en esta nueva etapa académica.
Durante la adolescencia, la preparatoria es un campo fértil para las emociones de los jóvenes, con reacciones determinadas por la situación de enseñanza-aprendizaje que experimenten. No por nada, la emoción es una de las formas de expresión humana más estudiadas por la psicología educativa.
Con el avance de la tecnología, las disciplinas científicas cada vez van tomado más fuerza entre las nuevas generaciones, debido a las oportunidades que representan en términos de aprendizaje, desarrollo profesional y salidas laborales.
El acto de graduación de la preparatoria es un momento emotivo para muchas familias, ya que simboliza el cierre de una etapa en la vida de los jóvenes así como su crecimiento y desarrollo como personas.
El objetivo de la preparatoria es que recibas la mayor cantidad de información posible para tu futuro profesional: ya sea lo que los maestros te explican en el aula, lo que consultas en libros, lo que tus compañeros te dicen o hasta las búsquedas que realizas en internet. La verdad es que hay ocasiones en las que no es tan sencillo filtrar toda esa información
Se acerca el verano y, con ello, el inicio de las vacaciones. Es el momento de vivir aventuras con familiares y amigos. Para que la familia completa pueda disfrutar de este merecido descanso, y con la certeza de saber que tus hijos tienen su lugar asegurado en el colegio correcto, es recomendable que desde ahora tomen en cuenta los trámites de ingreso al siguiente nivel escolar.
Además de ser un gran pasatiempo, la lectura es fundamental para la vida de los alumnos de preparatoria, pues a través de las consultas de textos (tanto en formato físico como digital) es como pueden formarse ideas y adquirir conocimientos.
Hoy en día, un colegio que se preocupe tanto por la excelencia académica como por el lado ético y humano de sus alumnos, es un colegio comprometido con la realidad social y con la construcción de un mundo más justo, con igualdad y oportunidades para todos.
El hogar es un ambiente propicio para que, tras varios años de convivencia y conocimiento entre sus miembros, se desarrollen valores de amor y unión familiar pero también de respeto al espacio de cada uno, todo ello mediante la adopción de actitudes de armonía, cooperación, tolerancia y honestidad.
Según cifras del INEGI, aunque prácticamente la totalidad de los egresados de secundaria se incorpora a alguna preparatoria, en la universidad dicho grado de absorción se reduce al 66.1% para mujeres y 70.8% para hombres.